Qué es el Verdadero Amor
Qué es el Verdadero Amor

Qué es el Verdadero Amor

Hola queridos amigos, es un placer escribirles, y espero que estén todos muy bien. Hoy, quiero escribirte y contarte sobre algo muy profundo y desconocido para la mayoría del mundo. Hoy quiero hablarte del verdadero amor propio. Quiero hablarte, de ese sano amor, por nuestro propio Ser. Por nuestra propia existencia… Quiero hablarte de esa aceptación de nuestra Realidad, y de nuestro Verdadero Ser.

amor propio

En el mundo se habla bastante del amor‚Ķ pero realmente son pocos los que lo experimentan‚Ķ La idea com√ļn sobre el ‚Äúamor‚ÄĚ, es un amor rom√°ntico o de pareja. Pero eso no es el amor del que estamos hablando‚Ķ Muchos otros, tambi√©n confunden el enamoramiento con el amor. Lo cual, realmente es confundir una tormenta emocional agradable (el enamoramiento), con un estado mental de alta claridad y pureza (el estado de amor).

En esta oportunidad, quiero ayudarte a discernir el Verdadero Amor Propio, de un falso amor. Todo Verdadero Amor, es algo Real y Eterno… Pero todo lo que no cumple con esto, y que se cree que es amor, NO es amor… es una ilusión, es una fantasía que estás confundiendo con el amor. El Verdadero Amor, siempre ha sido y será ETERNO, Ilimitado, incondicional y sin fin. Y claramente, un enamoramiento no cumple con estas condiciones…

Jes√ļs nos dijo: ‚ÄúAma a tu pr√≥jimo, como a ti mismo‚ÄĚ. Luego, en la √ļltima cena que tuvo con sus disc√≠pulos, dijo: ‚ÄúAma a tu pr√≥jimo, como yo los he amado a ustedes.‚ÄĚ. Jes√ļs fue la personificaci√≥n del Verdadero Amor. √Čl mismo, era el Verdadero Amor, pues se hab√≠a convertido en lo que siempre fue.

Debo decirte que todos somos el Verdadero Amor‚Ķ ¬°Todos! ¬°Todos somos eso! Todos somos amor, pero no nos damos cuenta de ello porque estamos confundidos sobre cu√°l es nuestra Verdadera Identidad‚Ķ Y al no conocernos lo suficiente, creemos ser, lo que NO somos, y por lo mismo, nos comportamos como realmente no somos. Y es por ello, que al querer ver el amor en el mundo, seguramente no lo ves en ning√ļn lugar‚Ķ pues las personas no se conocen a s√≠ mismas lo suficiente como para poder expresar lo que siempre han sido en su interior‚Ķ De modo que, buscar al amor afuera, es una tarea perdida. Debes buscar al amor, adentro de ti, y solo ah√≠ lo encontrar√°s.

Quiz√°s sepas, que a m√≠ me apasiona much√≠simo el autoconocimiento. Realmente ¬°amo esto! Pues conocernos a nosotros mismos ¬°nos hace tan bien! Que es imposible no amar lo que te hace bien, y lo que nunca te podr√≠a hacer da√Īo. Y despu√©s de muchos a√Īos buceando en mi interior, y sin saber nada de todo lo que te he dicho hasta ahora, lo que estuve haciendo fue acercarme a conocer el Verdadero Amor propio.

Entonces‚Ķ ¬ŅQu√© es el Verdadero Amor Propio? El verdadero amor, es nuestra verdadera naturaleza. Es una expresi√≥n de nuestro Verdadero Ser, en este mundo. Es una forma de estar, y de ser, en este mundo. El Verdadero Amor propio, es un nivel espiritual. Es el nivel 500 del Mapa de la Conciencia del Dr. Hawkins.

S√≠, ¬°as√≠ es! El amor propio es un nivel espiritual. Es un nivel poco frecuente de lograr en este mundo, pero alcanzable por todos los que realmente quieren alcanzarlo. Y com√ļnmente, todos los que lo alcanzan, se convierten en maestros espirituales. Algunos de ellos, bastante conocidos como Eckhart Tolle, o el Dr. David R. Hawkins.

Seg√ļn el Dr.Hawkins, el nivel espiritual del amor, solo es logrado por el 4% de la poblaci√≥n mundial. Y mientras m√°s evolucionas, m√°s excepcional te conviertes. Eres un Ser cada vez m√°s excepcional en este mundo, pues Ser lo que realmente somos en este mundo, es algo muy poco frecuente.

Ser lo que realmente somos, implica conocernos y aceptarnos, tal cual como somos. Decir que: ‚Äúquiero ser yo mismo‚ÄĚ, implica abandonar lo que NO soy, pero que creo ser‚Ķ Pero creer es una cosa, y ser, es otra. Todo creencia es una mentira, pero lo que realmente ES, eso, es una verdad.

Yo ahora estoy poderosamente embarcado en la misi√≥n de conocerme a m√≠ mismo totalmente. Pero hace muchos a√Īos atr√°s, estuve realmente confundido sobre qui√©n yo era. Esto era un misterio para m√≠, del cual, cada vez tengo mayor claridad. Y esta claridad, solo es un efecto de haber avanzado muchos niveles espirituales. Sin embargo, a√ļn no logro alcanzar el nivel del amor‚Ķ Pero ello suceder√° en cualquier momento, y no tengo ninguna duda. Estoy destinado a eso, pues no parar√© hasta conocerme totalmente.

Y dado que me estoy acercando a este nivel espiritual, en algunas ocasiones han ocurrido cosas que me han dado una vislumbre de nuestra verdadera naturaleza amorosa. Estas experiencias, me han dado la claridad suficiente, como para poder discernir el verdadero amor, de un falso amor. Y hoy, quiero compartir esto contigo, para ayudarte a que t√ļ no caigas en ilusiones, y as√≠, te conozcas realmente.

La esencia del Verdadero Amor Propio

El Amor y el miedo

El verdadero amor, jam√°s puede hacerte da√Īo alguno. El amor nunca hace da√Īo, pues el amor no tiene nada impuro en su energ√≠a. Donde realmente hay amor, todo es claro y luminoso, por ello, el amor no puede producir confusi√≥n alguna. Solo claridad, y certeza. Nada m√°s.

Si un d√≠a crees que algo es amoroso, pero ello te produce confusi√≥n y dudas‚Ķ Eso no es amor. Sin embargo, si hay dudas, tienes que aprender a determinar el origen de esas dudas. Es posible que esas dudas, sean originadas por un miedo. Pero nunca podr√≠an venir de algo que es amor, ya que el amor, es una energ√≠a pura y luminosa. Pero el miedo, es una energ√≠a impura y oscura. Y cuando hablo de ‚Äúpuro‚ÄĚ, me refiero a ‚Äúlibre de errores‚ÄĚ. Una energ√≠a pura siempre traer√° a tu mente un conocimiento, el cual, est√° libre de todo error. De ah√≠ que el amor produzca claridad y certeza. Pero el miedo, al ser una energ√≠a impura, llevar√° a tu mente una informaci√≥n con errores, y as√≠ crear√°s en falsedades e ilusiones. Y es por ello, que experimentando miedo jam√°s puede haber certeza ni claridad, sobre nada‚Ķ Y es por ello tambi√©n, que todo miedo a algo (sea a lo que sea), siempre ser√° un obst√°culo para experimentar el amor.

El Amor y el miedo no pueden coexistir. O experimentas el amor, o experimentas el miedo, pero las dos a la vez no se puede. De forma que, al ir disminuyendo tus miedos, sin importar a lo que ellos sean, lo que har√°s ser√° ir acerc√°ndote cada vez m√°s al nivel espiritual del amor propio. Por favor, hazlo y descubrir√°s que es as√≠. Y recuerda: El verdadero amor jam√°s puede da√Īarte, y mucho menos, atacarte. Nunca le atribuyas dolor al amor. Si crees que ‚Äúsufres por amor‚ÄĚ, entonces est√°s confundido. No est√°s sufriendo por amor (nadie puede hacerlo), solo est√°s sufriendo por fantas√≠as que confundes con el amor. Aclara entonces tu mente, y ver√°s que esto es as√≠.

El amor siempre ayuda

El amor, no tiene preferencias por nadie. Para el amor no existen personas o seres especiales. Para el amor, todos son iguales, y todos los seres tienen el mismo valor que toda la creaci√≥n. Esto hace que el acto de ayudar, sea igualmente de importante para cualquiera que pida o que necesite ayuda. Y dado que el amor jam√°s podr√° da√Īarte, si t√ļ pides su ayuda, el amor nunca podr√° neg√°rtela. El Verdadero Amor, siempre ir√° en tu ayuda, sin importar d√≥nde est√©s, o qui√©n creas ser. El verdadero amor, siempre est√° para ti. Y toda ayuda sincera, siempre es un flujo de amor verdadero.

No pienses que una ayuda puede interferir en algo. Creerlo as√≠, tambi√©n es una confusi√≥n sobre lo que es el amor. Toda verdadera ayuda, es originada por el amor, y el amor jam√°s puede crear obst√°culos o interferir en algo‚Ķ pues si as√≠ lo fuera, entonces no ser√≠a una ayuda verdadera. Simplemente ser√≠a un acto de aprovechamiento, disfrazado de una ‚Äúayuda‚ÄĚ.

Quien realmente ayuda a otro, es motivado por el amor que est√° dentro de su propio Ser. Quien realmente ayuda, no est√° buscando un beneficio personal, tan solo, est√° expresando lo que √©l mismo ES, est√° mostrando su naturaleza amorosa, al mundo, al expresarse, tal cual ES. Una ‚Äúayuda‚ÄĚ que interfiere, no es una ayuda real. Simplemente es un acto ego√≠co, ya que esa persona realmente solo est√° buscando una ganancia personal de una situaci√≥n‚Ķ y es eso, lo que crea las interferencias en los procesos de los dem√°s. Recuerda siempre esto: El verdadero amor, ayuda a todos, sin interferir en nada ni en nadie, simplemente, disipa los obst√°culos y hace fluir todo lo que est√° estancado.

El amor, no tiene ni implica sacrificio

Otra confusión recurrente, es creer que si amas al alguien, debes sacrificarte por él… pero quien se sacrifica, sufre. Y esto, no es amor verdadero.

Recuerda que el amor jam√°s puede da√Īarte, por tanto, creer que el amor implica sacrificio, no es verdad. Si t√ļ realmente te amas, tu amor te hace bien a ti, y le hace bien a los dem√°s. El verdadero amor, no ayuda a unos, en desmedro de otros‚Ķ. El verdadero amor, ayuda a todos por igual, sin favoritismos‚Ķ Sin embargo, si crees que el amor no te ayuda, es porque a√ļn tienes muchos obst√°culos para que el amor toque tu vida. Esos obst√°culos, son los miedos.

La diferencia radical entre amor propio, y ego√≠smo. Es que el amor propio te hace bien a ti, y a los dem√°s, a trav√©s de ti. De forma que nadie pierde, y todos ganan. Sin embargo, en el ego√≠smo, la persona ego√≠sta solo busca su propio beneficio, en desmedro de los dem√°s. La persona ego√≠sta que cree que se ama porque se da todo lo que cree necesitar, no se da cuenta de que est√° confundiendo idolatr√≠a y narcisismo, con amor propio. Y la clave est√°, justamente en que los dem√°s se sienten mal en su presencia. Significa que esa persona ego√≠sta les est√° molestando, est√° creando obst√°culos, no permite que las cosas fluyan pues quiere todo para ella‚Ķ lo que en definitiva, muestra que est√° da√Īando a otros‚Ķ y eso, jam√°s ocurrir√≠a en alguien que verdaderamente se ama a s√≠ misma. Recuerda: El verdadero amor, no implica sacrificio ni desmedro personal bajo ning√ļn aspecto.

El amor, no tiene apegos

Una de las diferencias tajantes entre el amor, y el enamoramiento, es que el amor aclara la mente, y disipa toda la oscuridad mental que crea confusión.

Toda confusi√≥n, es creada por el ego, que es, oscuridad mental. ¬ŅRecuerdas cuando te he dicho que com√ļnmente no logramos expresar amor porque estamos confundidos en cuanto a nuestra Verdadera Identidad? Pues bien, quien est√° ocultando nuestra Verdadera Identidad, es una idea falsa respecto a lo que creemos ser. Esa idea falsa, es nuestro ego. Y es el ego, el que se enamora. No as√≠ es nuestro Verdadero Ser, quien simplemente, es amor, y se expresa en el mundo am√°ndose a s√≠ mismo, a los dem√°s.

El enamoramiento, es una tormenta emocional creada por el ego, que se experimenta como agradable, pues te induce a pensar, que todo lo que encuentras carente en ti, lo has encontrado afuera, en un otro, de modo que te hace desear al otro, y apegarte a √©l, pues al creer que eres carente, sientes que el otro te completa‚Ķ De esta creencia inconsciente es de donde surge el enamoramiento‚Ķ Sin embargo, quien realmente se ama a s√≠ mismo, no se siente carente en ning√ļn sentido, de forma que no est√° buscando que otro Ser lo complete. Quien realmente se ama, se basta a s√≠ mismo. Y no necesita de nadie para llenar carencias, pues quien realmente se ama a s√≠ mismo se ha reconocido como un Ser pleno, de modo que al no necesitar nada interno, no se apega a nada, ni a nadie. De ah√≠ que se diga muchas veces que, el verdadero amor, no tiene apegos. Y as√≠ es realmente. Recuerda: Apegos, y amor, no son lo mismo, y son excluyentes entre ellos, pues el amor, es una energ√≠a pura, pero los apegos, son creados por la misma energ√≠a impura que crea los miedos: el ego.

Algunas historias ilustradoras

Te dicho que el verdadera amor, solo produce claridad y certeza. Eso es as√≠, porque la naturaleza intr√≠nseca del amor, es la luz‚Ķ Pero no es una luz com√ļn‚Ķ Es una Luz Espiritual, es la Luz de Dios, en tu alma. El amor no es algo mental, sino, espiritual. Cuando realmente amas a alguien, ese v√≠nculo no es algo mental, sino espiritual. Es una conexi√≥n espiritual, de un alma a otra. Y es un v√≠nculo eterno, que el tiempo no puede romper, pues el amor trasciende todo espacio y tiempo‚Ķ de forma que la frase de ‚Äúhasta que la muerte los separe‚ÄĚ, tambi√©n es una fantas√≠a. Pues no hay muerte que separe al Verdadero Amor. Y esto no solo aplica para v√≠nculos entre parejas, sino tambi√©n, para v√≠nculos familiares, y de verdadera amistad entre las almas.

Mi madre por ejemplo, siempre se preguntaba de d√≥nde le proven√≠a la inspiraci√≥n para decirme lo que me dec√≠a, en el momento justo, cuando yo requer√≠a su ayuda siendo ni√Īo. Ella no se considera a s√≠ misma una persona sabia, pero cuando yo era ni√Īo, cada vez que realmente necesitaba su ayuda en un asunto cr√≠tico. De ella nac√≠an las palabras justas y precisas para guiarme en ese momento. Luego, a veces con el pasar de los a√Īos, ella misma se sorprend√≠a de las cosas que me hab√≠a dicho, y siempre dec√≠a que no sab√≠a de d√≥nde ven√≠a lo que me dec√≠a.

Con el pasar del tiempo, y con mi avance espiritual, logr√© comprender todo lo que te he ense√Īado, y de pronto, se me hizo evidente que, a pesar de que mi madre no tuviera el nivel espiritual del amor propio, cada vez que yo necesitaba su ayuda en algo profundo y delicado, su amor por m√≠, iluminaba su mente, y le inspiraba a decirme todo lo que yo necesitaba. Esto realmente, era un resplandor espiritual, que por un breve instante, disipaba toda confusi√≥n de su mente, y la hac√≠a ver con perfecta claridad todo lo que ten√≠a que decirme, as√≠, ella sab√≠a con plena certeza lo que deb√≠a decirme. Y nunca jam√°s se equivoc√≥. Y yo se lo agradezco tanto, que la amo profundamente‚Ķ y le prometido que nunca jam√°s la abandonar√©‚Ķ Pues s√© que la muerte no nos puede separar, y aunque ella no entienda la profundidad de mi promesa, nada la romper√°. Pues al verdadero amor, nada puede destruirlo.

Recuerdo que en una oportunidad, mi madre me inform√≥ de la muerte de una vecina. Yo la verdad es que le ten√≠a cierto aprecio a esta vecina‚Ķ Sin embargo, yo no veo la muerte como lo hace el com√ļn de las personas. Cada vez creo menos en eso de a muerte, de forma que sab√≠a perfectamente que mi vecina, realmente no estaba muerta‚Ķ sino, en otro estado de conciencia. Pens√© entonces, c√≥mo podr√≠a ayudarla. Y se me ocurri√≥ pedir un minuto de silencio, en el que cada uno de los asistentes al funeral, le enviar√°n a su amor.

Fueron 2 d√≠as de velatorio‚Ķ Donde yo fui √ļnicamente para intentar ayudarla desde ac√°. Finalmente, tuve la oportunidad de decir unas palabras en pleno funeral. No llev√© ning√ļn papel escrito, tan solo ten√≠a en mi mente, la poderosa decisi√≥n de ayudar a mi vecina. Y cuando me sub√≠ al podio a decir algo, simplemente me entregu√© a la situaci√≥n. Recuerdo haber dicho, que el amor era eterno, y que cada acto de amor de nuestra vecina hacia nosotros, nunca lo olvidar√≠amos porque esos actos eran eternos, ellos, eran para siempre. Entonces ped√≠ hacer el minuto de silencio‚Ķ Terminado esto, di las gracias a la gente, y me baj√© del podio con mucha calma en mi coraz√≥n. Sin embargo, el discurso fue tan poderoso, que toda la gente fue tocada por las palabras que dije‚Ķ incluso el sacerdote qued√≥ sorprendido‚Ķ pero ellas, solo nacieron del amor que hay en m√≠.

Una se√Īora recuerdo que me dijo: ‚Äúte emocionaste en el discurso‚ÄĚ, y yo le dije: ‚ÄúNo, simplemente me concentr√©‚ÄĚ. A lo que mi madre le dice: ‚ÄúMarcelo es as√≠‚ÄĚ. Y la verdad es que en ese momento, experiment√© todo lo que te he dicho. No me emocion√© diciendo nada de lo que dije. Simplemente experiment√© tal claridad mental, que me concentr√© tanto en mi intenci√≥n de ayudar, que el amor hizo todo, a trav√©s de m√≠, sin ning√ļn esfuerzo.

En otra oportunidad, despu√©s de haber publicado mi libro Autoconocimiento Moderno. Me junt√© con alguien a quien le preguntaba si quer√≠a comprarme uno. √Čl hab√≠a dicho que s√≠. Sin embargo, cuando nos juntamos, cambi√≥ de opini√≥n, y me insist√≠a en que le regalara uno. Pero lo curioso de esta oportunidad, es hab√≠a algo en mi interior que me dec√≠a que no‚Ķ Pero no sab√≠a el porqu√© de esa negaci√≥n. De modo que me negu√© a regalarle un libro, pues tampoco √©ramos amigos, tan solo √©ramos conocidos. Sin embargo, √©l era un practicante de Yoga, con el que poco y nada nos conoc√≠amos‚Ķ √Čl no conoc√≠a la raz√≥n que me hizo hacer ese libro (ayudarte a que te conozcas a ti mism@), ni por qu√© se lo estaba ofreciendo (ayudarlo a que avanzara en su camino espiritual)‚Ķ de modo que al negarme, simplemente se molest√≥ y me dijo que yo era un vendedor de libros, y que seg√ļn √©l, yo solo quer√≠a vender‚Ķ

Tiempo despu√©s, descubr√≠ lo que me hizo negarme a darle un libro, fue justamente mi amor propio. Y el amor por el libro que hice, el cual, fue una verdadera expresi√≥n de amor y de ayuda hacia ti, y hacia todos los que se quisieran conocer, pero que no sab√≠an c√≥mo. Hice ese libro solo para ayudarte a conocerte, y nada m√°s. Pero luego me di cuenta, que a este practicante de Yoga, le gustaba mucho sacarse fotos en redes sociales, y ten√≠a una gran vanidad con ello‚Ķ Era com√ļn ver todos los d√≠as publicaciones de facebook de fotograf√≠as de √©l haciendo algo, haciendo ejercicios de Yoga, y recibiendo muchos Likes‚Ķ Y justamente cuando nos hab√≠amos juntado √©l me dec√≠a: ‚Äúreg√°lame un libro y yo me tomo una foto con √©l‚Ä̂Ķ De modo que √©l no estaba interesado por el libro, sino por su propia imagen. Este practicante de Yoga, ten√≠a un ego espiritual muy escondido, que espero lo vea alguna vez‚Ķ Pues hasta el d√≠a de hoy, sigue haciendo lo mismo. Pero cuando me di cuenta de todo esto, entend√≠ que mi negaci√≥n a regalarle un libro, fue por mi amor propio pues yo no me iba a sacrificar por √©l. Eso era todo, pues mi ayuda, √©l no la iba a recibir pues a √©l no le interesaba.

Luego de la historia anterior, espero vayas viendo las sutiles formas que tiene el amor propio de protegerte. Realmente, y c√≥mo a√ļn no llego a este nivel espiritual, cada vez veo m√°s vislumbres de ese amor propio que sin excepci√≥n, te va protegiendo de todo lo que no es puro y sincero c√≥mo √©l.

A este punto, ya deberías entender, que amor propio y el egoísmo, no son compatibles. Ambas cosas no pueden coexistir. Pues la luz y la oscuridad, no pueden coexistir al mismo tiempo.

As√≠ es como he conocido la historia de un hombre, que en su ego√≠smo, y para no quedar como ignorante ante los dem√°s, cada vez que t√ļ le conversabas algo, √©l siempre inventaba cosas y dec√≠a que √©l sab√≠a de eso‚Ķ as√≠ fue como desarroll√≥ una fuerte tendencia a mentir‚Ķ Luego ment√≠a sin necesidad de hacerlo, y se cre√≠a sus propias mentiras. Este ego√≠smo, lo llev√≥ a nunca lograr nada significativo en su vida. No tuvo hijos. Tuvo una casa, y la vendi√≥ malgast√°ndose todo el dinero ganado, sin darle nada a su √ļnica hermana. Luego se qued√≥ sin nada, y por gracia de Dios, fue a parar a una casa, en donde viv√≠a en una diminuta habitaci√≥n‚Ķ de allegado en el patio, a costillas de la due√Īa del lugar, a qui√©n por 20 a√Īos, y teniendo dinero, nunca le pag√≥ nada, a pesar de que ese hab√≠a sido el trato inicial.

Pues ¬ŅQu√© ocurri√≥? Pues este hombre se hizo viejo, luego se enferm√≥ de c√°ncer, y progresivamente estaba perdiendo la capacidad para valerse por s√≠ mismo. √Čl, la verdad es que quer√≠a que la due√Īa del lugar lo cuidar√° hasta el fin de sus d√≠as. Pero ella no estaba en condiciones para eso. De modo que, siguiendo las mentiras que el hombre dec√≠a, la due√Īa de casa le busc√≥ un asilo, pues √©l siempre dec√≠a que se ir√≠a a uno‚Ķ Pero √©l nunca jam√°s hizo algo para encontrar un asilo (pues aquello era tambi√©n mentira). Este anciano, era un verdadero ego√≠sta. As√≠ es como luego de que la se√Īora encontrara un asilo, el anciano le llora como un ni√Īo dici√©ndole que no se quer√≠a ir‚Ķ

Era obvio que no se quer√≠a ir, pero la se√Īora no pod√≠a m√°s con esto‚Ķ Ella estaba en la encrucijada de qu√© hacer‚Ķ A lo que yo le dec√≠a: ‚ÄúNo puedes tenerlo m√°s ac√°, tienes que dejarlo en el asilo. Ya que tenerlo ac√°, te est√° haciendo da√Īo emocional‚Ķ Y f√≠sicamente tampoco tienes las condiciones para cuidarlo‚ÄĚ.

Yo le dec√≠a: ‚ÄúYo s√© que est√°s pensando si acaso es ego√≠sta lo que est√°s haciendo. Pero no lo es. T√ļ no puedes hacer m√°s por √©l, ya has hecho mucho. Pero si √©l no hizo nada por √©l mismo, ya no te corresponde hacer m√°s. √Čl, ego√≠stamente quiere que ahora lo cuides, pero t√ļ no puedes hacerlo, porque hacerlo, es atentar contra ti misma. Y eso, no es amor propio‚Ķ as√≠ ser√≠as v√≠ctima de su ego√≠smo.‚ÄĚ

La mujer, me escuchaba, pero no se convenc√≠a del todo‚Ķ Pero finalmente, opt√≥ por dejar al anciano en el asilo. Opt√≥ por el amor propio‚Ķ Pero luego sent√≠a culpa por lo que hizo. Sin embargo, al ayudarla a limpiar la habitaci√≥n donde viv√≠a el anciano, descubrimos que √©l viv√≠a literalmente en la mugre. Todo estaba hediondo, pues hab√≠a comida descompuesta en su alfombra, y hab√≠a mucha pero mucha basura, por todos lados‚Ķ la mujer, al ver esto, de pronto se da cuenta de que el asilo era realmente lo mejor para el anciano. √Čl all√≠ estaba en un lugar limpio, cuidado y acompa√Īado. Pero ahora, la se√Īora ve√≠a que la opci√≥n del amor propio, le hizo bien a ella, y al anciano.

Esta √ļltima historia, ilustra muchas de las cosas que te he contado. El Verdadero Amor Propio, no tiene ego√≠smo. No implica sacrifico, no hace da√Īo a nadie, es eterno, y da perfecta claridad.

Quiz√°s creas a√ļn, que el enamoramiento es amor. Pero aquello no es as√≠. Te he dicho que amor y enamoramiento no son lo mismo. Y seguramente te estar√°s preguntando si acaso es posible amar si enamorarse. Y la respuesta es que s√≠. Aquello posiblemente te ha sucedido cuando te has dado cuenta de que has amado a un perrito, o un gatito. Quiz√°s te des cuenta, de que estos amigos animales, se convierten en verdaderos integrantes de la familia, y despu√©s de vivir con ellos m√°s de una d√©cada, cuando ellos no est√°n, t√ļ siempre los recuerdas con amor. Sin embargo, t√ļ nunca te enamoraste de ellos. Simplemente los amaste por lo que eran, pues los aceptaste, tal cual eran, en ese momento. Pues bien, con las personas puede suceder exactamente lo mismo, pero com√ļnmente no sucede, solo y √ļnicamente porque el ego nos hace creer que ese otro, nos completar√°. Lo cual no ocurre con un perro o con un gato, y es por ello que t√ļ no te enamoras de tus amigos animales, a ellos simplemente los amas sin tener ning√ļn enamoramiento. Y dem√°s est√° decir, que todo enamoramiento siempre pasa y se va. Pero aquello nunca sucede con el verdadero amor. Recuerda: √Čl es Eterno, y jam√°s nada puede destruirlo.

Un abrazo, y que estés muy bien!
Hasta la próxima!

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